Ember estima que solo 3% de los centros de datos podrá mover su demanda en 2030
Ember estima que solo 3% de centros de datos podrá mover su consumo eléctrico en 2030, mientras la demanda por IA presiona redes en Texas y la región.

Solo alrededor del 3% de la capacidad mundial de centros de datos tendrá la posibilidad de desplazar su consumo eléctrico hacia 2030, según una investigación del centro de análisis Ember publicada el 29 de octubre de 2026. El hallazgo acota las expectativas sobre cuánto alivio puede dar la flexibilidad de carga a las redes eléctricas que atienden el auge de la inteligencia artificial.
Según Ember, el 87% de la capacidad operará en 2030 servicios en la nube, sistemas corporativos e inferencia de IA, cargas que no pueden pausarse ni moverse con facilidad. Los centros dedicados al entrenamiento de modelos, que sí toleran interrupciones, sumarán apenas el 13%. Latitude Media reportó que el cálculo parte de una participación teórica de 6.5% y la ajusta con una tasa de utilización promedio de 48%, lo que deja el 3% citado.
El impacto sobre la red también tiene límites. Ember analizó nueve mercados, entre ellos Texas, California, Nueva York, Irlanda y Malasia. En siete de ellos, el desplazamiento de carga reduciría la demanda pico entre 0.1% y 0.6% para 2030; Irlanda y Malasia llegarían a cerca de 1.5%, por su mayor concentración de centros de datos respecto al pico.
La generación en sitio aparece como la vía con más efecto. En el caso de Stargate Abilene y Comanche Circle, dos centros de IA en Texas que suman unos 5.6 gigavatios de nueva carga hacia 2030, la generación propia puede liberar hasta 2.7 GW en el pico, frente a unos 0.55 GW del desplazamiento de carga, de acuerdo con Ember.
Para la región US-Gulf y México, la lectura aplica en dos frentes. Por un lado, las reglas de conexión de cargas grandes se están escribiendo ahora: la Comisión Federal de Regulación de Energía (FERC) de Estados Unidos instruyó en junio a los operadores de red a justificar o revisar sus criterios, y ERCOT, el operador del mercado texano, ya adoptó rutas de interconexión no firme. Por otro, los nuevos centros que operan bajo esas reglas demandan respaldo propio, lo que suma presión sobre el gas natural y las baterías, dos mercados en los que México aparece como comprador y, en gas, como corredor hacia Texas.
Qué sigue: observar la norma de flexibilidad que el operador PJM debe presentar hacia el 16 de noviembre y los criterios de interconexión que adopte ERCOT, que definen qué tan rápido puede conectarse la nueva demanda en el lado estadounidense del puente energético.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
Fuentes
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