Dos de cada diez proyectos de almacenamiento en EE.UU. sopesan operar sin el ITC
El sobreprecio de las baterías fabricadas en Estados Unidos, de 160 a 180 dólares por kWh, hace que el crédito fiscal de 30% no siempre compense.

Un análisis de Latitude Media publicado el 28 de agosto documentó que los desarrolladores de almacenamiento en Estados Unidos reevalúan si el crédito fiscal a la inversión (ITC) de 30% justifica el sobreprecio de las baterías con contenido doméstico. Dos de cada diez proyectos sopesan ya operar sin ese beneficio, según Ravi Manghani, de la plataforma Anza Renewables.
El ITC otorga hasta 30% de crédito fiscal a proyectos de baterías desde que la Inflation Reduction Act (IRA) lo extendió al almacenamiento en 2022, con requisitos como pagar salarios prevalecientes. En 2025, la ley One Big Beautiful Bill (OBBB) sumó restricciones de entidad extranjera de interés (FEOC), que dejan fuera a los proyectos con demasiado equipo vinculado a China. El futuro de ese crédito se debate en el marco más amplio de la transición estadounidense: el MIT estima que las emisiones del sector eléctrico seguirán cayendo hacia 2035, mientras modelos de Energy Innovation, citados por Canary Media, proyectan menos de la mitad de la reducción que anticipaba la política previa. Para los desarrolladores de México y América Latina, que evalúan sus propios esquemas de contenido local, la disyuntiva de costos es la misma.
El precio es la variable central. Las unidades de baterías chinas arrancan en 70 a 80 dólares por kilovatio-hora (kWh) y llegan a unos 120 dólares por kWh al sumar aranceles, flete y servicios; las de otros países, con aranceles menores, rondan 130 a 140 dólares, aunque en general no cumplen con las reglas FEOC; las fabricadas en Estados Unidos cuestan 160 a 180 dólares, recuperables con el ITC. A eso se suman los costos de cumplimiento, como la mano de obra sindical que exigen los salarios prevalecientes en California y los gastos legales para transferir el crédito. Manghani lo resumió como un problema de matemáticas: la prima no se recupera restando 30% del costo total.
La cuenta sigue abierta. El mercado espera que el fisco estadounidense (IRS) precise qué cuenta como control chino y cuánta deuda extranjera descalifica a un desarrollador. La capacidad de Samsung SDI y LG Energy no llegará antes de fines de 2026. Para los desarrolladores de almacenamiento de la región, la misma matemática pesa antes de cerrar financiamiento.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
Fuentes
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