Crisis de Ormuz adelanta caída de 0.5% en emisiones fósiles globales
El análisis de Carbon Brief atribuye la caída de 0.5% en emisiones fósiles de 2026 a la destrucción de demanda por la crisis de Ormuz, no a la transición.

Las emisiones globales de combustibles fósiles caerán alrededor de 0.5% en 2026, un descenso que no proviene de la transición energética sino de la destrucción de demanda causada por la crisis del estrecho de Ormuz, según un análisis de Carbon Brief publicado el 16 de septiembre de 2026.
Carbon Brief basa su estimación en los pronósticos más recientes de la Agencia Internacional de Energía (IEA). El giro es abrupto: en enero de 2026 la IEA proyectaba un alza de 930,000 barriles por día (b/d) en la demanda de petróleo; para septiembre estima una caída de 2,500,000 b/d, equivalente a 2.4% respecto de 2025. El gas también se revirtió, de un crecimiento previsto de 2.0% a una contracción de 0.6%, mientras el carbón sube 1.2%. En paralelo, el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA) sostiene en su edición de septiembre de 2026 que el superávit de gas natural licuado (GNL) que debía abaratar el mercado se retrasó, no se canceló.
La IEA calcula que el conflicto en Oriente Medio retirará cerca de 140,000 millones de metros cúbicos (bcm) de oferta acumulada de GNL entre 2026 y 2030. IEEFA estima en más de medio año el plazo para restablecer los flujos por Ormuz una vez terminado el conflicto. La capacidad de licuefacción en desarrollo sigue creciendo: más de 220 millones de toneladas de capacidad están programadas para entrar en operación entre 2025 y 2030, 40% por encima de la capacidad de 2024, y unos 345 bcm anuales de nueva capacidad exportadora figuran para el mismo periodo. Para México, que importa por gasoducto desde Estados Unidos la mayor parte del gas natural que consume, el mecanismo de transmisión es directo: el gas importado compite con un mercado de GNL cuyos precios siguen presionados, y esa presión se traslada al costo de generación eléctrica y a la industria.
Qué sigue: los pronósticos de la IEA para 2027 ya no anticipan un rebote del petróleo por encima de los niveles de 2025, sino un consumo prácticamente plano durante dos años. La trayectoria del gas en 2027 dependerá de si los precios del GNL ceden.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
Fuentes
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