Irán controla Ormuz: 20% del crudo marítimo global en riesgo
El cese al fuego entre Washington y Teherán colapsa en 48 horas. La disrupción de Ormuz tensiona los contratos de gas y refinados que conectan a México con el mercado estadounidense.

Irán reivindicó el control absoluto del Estrecho de Ormuz y la Guardia Revolucionaria Islámica atacó el 28 de junio bases de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, tras bombardeos estadounidenses sobre posiciones costeras iraníes. La escalada amenaza el tránsito de 20 millones de barriles diarios de crudo por el estrecho, más de la quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
El memorando de entendimiento firmado el 19 de junio establecía una ventana de 60 días para negociar el fin de las hostilidades y mantenía el estrecho abierto bajo gestión iraní. El acuerdo colapsó en menos de 48 horas: el 26 de junio un proyectil no identificado impactó un buque singapurense, reportó la Operación de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO). El 27 de junio el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) bombardeó radares costeros y almacenes de drones iraníes en la costa de Ormuz. En respuesta, la Guardia Revolucionaria lanzó misiles y drones contra la base Ali Al-Salem en Kuwait y la Quinta Flota en Baréin, según Associated Press. La Organización Marítima Internacional (OMI) reporta cerca de 600 buques con 11,000 tripulantes bloqueados en el Golfo Pérsico, de acuerdo con Expansión.
El bloqueo de Ormuz tensiona las dos cadenas de suministro que anclan la relación energética entre México y Estados Unidos. México importa más del 60 por ciento de su gas natural por ducto desde Texas, indexado al Henry Hub, y una porción creciente como gas natural licuado (GNL) desde terminales del Golfo estadounidense, cuyas autorizaciones de exportación supervisan el Departamento de Energía (DOE) y la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC). Los flujos de gasolinas, diésel y otros refinados que México adquiere de las refinerías de la costa estadounidense del Golfo de México operan con precios de referencia que, en un mercado global presionado por Ormuz, incorporan una prima de riesgo adicional. El capítulo de energía del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) no prevé mecanismos automáticos de coordinación ante crisis de suministro externas a América del Norte, un vacío que cobra relevancia inmediata.
El DOE no ha emitido hasta el cierre de esta edición una orden de emergencia sobre las autorizaciones de exportación de GNL, y FERC mantiene sin cambios la operación de las terminales del Golfo. La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) tampoco ha activado mecanismos de consulta regional. Los precios del Henry Hub y las primas de contratos spot de GNL serán el indicador inmediato del impacto en la cadena que conecta al Golfo de México con América Latina.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
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