Fracking de Pemex depende de contratos atractivos tras fin de apoyos en 2027
La SHCP dejará de aportar recursos a Pemex desde 2027; sin un esquema contractual que atraiga a socios como Baker Hughes o Chevron, el gas no convencional no escala.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dejará de aportar recursos a Petróleos Mexicanos (Pemex) a partir de 2027, informó El CEO el 18 de agosto, y la petrolera requerirá socios privados con experiencia en fracturación hidráulica, como Baker Hughes o Chevron, para escalar esa técnica.
En 2025 la dependencia otorgó a Pemex 396,200 millones de pesos y 100,400 millones en el primer semestre de 2026, según el reporte de El CEO. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta al fracking para mejorar la producción de la empresa pública, que adoptó los contratos mixtos para compartir el riesgo con el sector privado. Paul Sánchez, profesor invitado de la Universidad de California en San Diego, dijo que no hay dinero y que los contratos mixtos no han sido lo suficientemente atractivos ni sólidos para que la banca los financie. Expertos consultados por El Economista el 16 de agosto pidieron contratos más sofisticados y flexibles, sin topes rígidos de recuperación de costos y con estabilidad jurídica y arbitraje internacional, para que el capital privado entre al no convencional.
El Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional, integrado por 54 especialistas, delimitó las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, con 53.8 y 67 billones de pies cúbicos de recursos potenciales, de un total de 141.5 billones. La cuenca Tampico-Misantla, la más prometedora geológicamente, quedó fuera por condiciones sociales y ambientales; suma 20.7 billones, 14.63% del total. Ramsés Pech, especialista en energía, señaló que "un pozo no convencional exige más inversión inicial y perforación continua", y con un límite rígido de recuperación el privado no recupera su capital en un horizonte razonable. Los analistas coinciden en que se necesita un modelo tipo rondas para atraer a Baker Hughes, Chevron, Schlumberger o Halliburton, empresas con experiencia en el shale de Estados Unidos y Argentina.
El siguiente punto a vigilar es el diseño contractual que Pemex presente para la asignación de las cuencas de Burgos y Sabinas-Burro-Picachos, y la respuesta de las empresas con capacidad de fracturación. Sin un esquema que garantice recuperación de capital y estabilidad regulatoria, el desarrollo no convencional en México difícilmente superará la fase de pilotos.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
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